Mira cuándo caduca tu dominio y cuántos días faltan. Si el dominio caduca, la web y el email dejan de funcionar.
Cuando un dominio caduca, la web desaparece y los emails dejan de llegar. Peor aún: pasado el plazo de recuperación, cualquiera puede registrarlo, incluido quien quiera usarlo para engañar a tus clientes.