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SPF, DKIM y DMARC explicados sin tecnicismos
Cualquiera puede enviar un email que dice venir de facturas@tu-negocio.es. Sin protección, tus clientes no tienen forma de saber que es falso. SPF, DKIM y DMARC son tres pequeños registros en el DNS de tu dominio que lo resuelven.
SPF: quién puede enviar en tu nombre
El SPF es una lista de servidores autorizados a enviar emails con tu dominio, por ejemplo Google Workspace o Microsoft 365. Un servidor que no esté en la lista es sospechoso.
Es un registro TXT parecido a v=spf1 include:_spf.google.com ~all. Solo puede haber uno: dos registros SPF se anulan entre sí.
DKIM: la firma de cada email
El DKIM firma cada email con una clave secreta. Quien lo recibe comprueba la firma con la clave pública que está en tu DNS. Así sabe que el email viene de verdad de ti y no se ha modificado por el camino. Se activa en el panel de tu proveedor de email, que te da el registro para copiar.
DMARC: qué hacer con los falsos
El DMARC indica a los servidores qué hacer cuando un email falla el SPF y el DKIM: dejarlo pasar (p=none), mandarlo a spam (p=quarantine) o rechazarlo (p=reject). También te envía informes de quién está enviando emails en tu nombre.
Por dónde empezar
- Revisa tu dominio con la herramienta gratuita.
- Crea el SPF con el servicio de email que usas.
- Activa el DKIM en el panel de tu proveedor de email.
- Crea el DMARC en
p=none, espera de 2 a 4 semanas y pasa ap=quarantine.
Extra: Google, Microsoft y Yahoo ya exigen SPF, DKIM y DMARC a quien envía muchos emails. Con los tres, tus emails de verdad llegan más a menudo a la bandeja de entrada.